Moshe FELDENKRAIS y el movimiento

laura zermeño

¿QUIÉN FUE MOSHE FELDENKRAIS?

Ingeniero, científico doctor en ciencias, maestro de jiu-jitsu y judo, fundador de una disciplina llamada educación somática.

Nació el 6 de mayo de 1904 en un pueblo de Rusia (Slavuta), que hoy pertenece a Ucrania.

A los 14 años viajó a pie hasta palestina y ahí trabajó, estudió y aprendió por su cuenta técnicas de autodefensa personal e hipnosis.

En 1930 se mudó a Francia para estudiar física e ingeniería mecánica en la universidad de la Sorbona. Durante ese periodo estudió artes marciales, conoció al creador del Judo el reconocido maestro Kano, y se convirtió en uno de los primeros europeos en recibir el cinturón negro y fundar la Asociación Francesa de Judo. En ese periodo, también escribió libros importantes sobre esta técnica marcial. (Judo y Higher Judo)

Durante la Segunda Guerra Mundial, Feldenkrais emigró a Inglaterra, trabajó en la investigación antisubmarina y  entrenó a un grupo de paracaidistas en técnicas de defensa personal.

En ese periodo empezó a desarrollar su método. De joven, se había lesionado una rodilla jugando al fútbol, y tenía problemas de forma persistente en esa articulación, así que inició y siguió por varios años un trabajo amplio y profundo sobre sí mismo, en su búsqueda por hallar una respuesta a sus propias dificultades y a su proceso de recuperación, desarrolló, con su rigurosa formación como científico y sus estudios en anatomía funcional, algunas teorías y conocimientos sobre la física del movimiento, la influencia que tienen las leyes del movimiento y la fuerza de gravedad sobre la mecánica del movimiento. 

Feldenkrais buscó soluciones a partir de un proceso intensivo de reeducación personal.

Todo esto dio como resultado la creación de un sistema educativo y de aprendizaje que hoy llamamos  Método Feldenkrais® así como también sus dos formas de enseñanza:  Autoconciencia a través del Movimiento® e Integración Funcional ® 

Durante las décadas de los 60 y 70  Feldenkrais enseñó su método en Israel y otros países europeos. A principios de los 70 entrenó a su primer grupo de profesionales en Tel Aviv y posteriormente en los 80, a dos grupos en Estados Unidos de Norte América (San Francisco y Nueva York) 

Se interesó en el desarrollo humano y en ayudar a las personas a vivir vidas más plenas.

Quiso desafiar algunos puntos de vista sobre la creencia de que nuestros hábitos son fijos o están muy arraigados y que en nuestra vida de adultos el cerebro pierde la capacidad de aprender nuevas habilidades. Así que desarrollo una serie de ejercicios estructurados y enfocados a la auto exploración del movimiento que fueron demostrando que el cerebro tiene la capacidad de cambiar con rapidez, aprender nuevas habilidades y recuperar funciones perdidas, creía en el paradigma del concepto de plasticidad cerebral, que el cerebro es capaz de modificar su organización y sus respuestas a través de la experiencia y el aprendizaje a lo largo de nuestra vida.

FELDENKRAIS CREÍA FIRMEMENTE EN LA CAPACIDAD DE LAS PERSONAS PARA APRENDER Y CAMBIAR, PARA DESARROLLARSE Y CONVERTIRSE EN SERES HUMANOS MÁS AUTÓNOMOS

EL MÉTODO

Aprendizaje, toma de conciencia y movimiento son el medio más directo para mejorar el bienestar de una persona, “hemos visto que el medio, la mente y el cuerpo forman una unidad indivisible. No será eficaz ningún método que aborde solo una de estas partes” c.15, El poder del yo.

¿Cómo se produce realmente el aprendizaje?

El historial de un sistema nervioso, su medio ambiente hereditario, el medio físico real y el medio social forman la actitud y las reacciones de una persona a los sucesos en su vida, es decir, forman el carácter.

El método está basado en el desarrollo de la autoconciencia a través del movimiento, cada acción posee cuatro componentes: pensamiento, percepción, sensación y movimiento. El movimiento es el componente más susceptible al cambio, a través de él pueden modificarse los otros tres. Si el cuerpo y la mente son un conjunto inseparable, las mejoras en el movimiento llevarían no solo a mejoras en las capacidades físicas, sino también habría una influencia en las capacidades emocionales, mentales, sensoriales  y en la totalidad de la personalidad.

APRENDER NUEVAS FORMAS DE MOVERNOS, SENTIR, PENSAR Y ACTUAR

 Feldenkrais comprendió que existe una relación inseparable entre el desarrollo psicosocial y el desarrollo motriz.

Nos dice Chava Shelhav, una de las principales discípulas de Feldenkrais:

“Cuando hay un problema en el funcionamiento motor, no son suficientes los diagnósticos médicos, traumatológicos o fisiológicos, hay que considerar la manera en que la persona piensa sobre sí misma, sus formulaciones mentales y su estado psíquico” 

Feldenkrais se preguntó, si el cerebro tiene un gran potencial de aprendizaje, ¿Cuáles son las condiciones en las que un sistema nervioso puede aprender más fácil y satisfactoriamente?

 “En la infancia, nuestros patrones psicoemocionales, nuestros comportamientos y el repertorio cada vez mayor de nuestros movimientos no solo se aprenden simultáneamente sino que se manifiestan a través de la musculatura, como una unidad integrada” David Zemach

Una conclusión a la que Feldenkrais llegó, basada en un descubrimiento en el campo de la psicofísica llamado la “Ley de Weber –Fechner o ley de la diferencia mínima perceptible” que dice: Cuanto mayor es la magnitud o intensidad de un estímulo, mayor es el cambio necesario para notar la diferencia; o a la inversa, a medida que la intensidad de un estímulo disminuye el cambio que se necesita para percibir la diferencia es cada vez menor.

Feldenkrais descubrió lo mucho que podemos aprender de nosotros mismos y del proceso de cambio si prestamos atención a las sensaciones de nuestros músculos y articulaciones, disminuyendo el esfuerzo en la acción muscular, se puede mejorar la capacidad de sentir con más agudeza las sensaciones cinestésicas y permitir a la persona diferenciar con precisión todo lo que hace, tomar conciencia de los aspectos inconscientes  y desconocidos de la organización física del movimiento y la acción, así, al realizar un movimiento, se podrán notar cambios en el mismo, por la influencia de la fuerza de gravedad, del equilibrio, de las partes del cuerpo que estén en apoyo con una superficie o incluso de las diferentes partes del cuerpo y la relación entre ellas durante la acción. 

Otro aspecto importante es la idea de que el bebé humano, a diferencia de otros mamíferos, nace con un sistema nervioso en blanco, los becerros, los cabritos y otros animales, pueden andar y saltar casi desde el momento de nacer, en cambio, el bebé humano tiene que aprender orgánicamente  por sí mismo a solucionar dificultades físicas concretas, y necesita años para poder hacerlo. Por ejemplo, la mayoría de los niños y niñas tardan varios meses antes de aprender a caminar y antes de eso, necesitaron aprender a girarse, arrastrarse, sentarse, gatear, etc. Se requiere un periodo de formación y aprendizaje para desarrollar todo lo que después seremos capaces de realizar como adultos. Solo después de un entrenamiento prolongado se adquiere el dominio muscular para controlar y adaptarse a la gravedad, la estabilidad e inestabilidad, los impulsos o el equilibrio, en la mayoría de los demás animales ese dominio alcanza la perfección adulta en un periodo corto, por eso nuestros actos están más influidos por la experiencia y por nuestro entorno.

La ventaja de que el sistema nervioso humano no esté completamente conectado al momento de nacer ofrece una gran flexibilidad para aprender y adaptarnos a un número ilimitado de situaciones. 

Así, hay muchas maneras de aprender, muchas características diferentes entre cada persona. Es por eso que a él le interesó desarrollar el concepto de aprender a aprender:

Toma de conciencia, cambio, movimiento, pensamiento, sensación, libertad, sistema nervioso, neurodesarrollo, aprendizaje, nuevos patrones neuronales, medio ambiente.